Me llamo Núria y llevo tres viajes a Japón encima; pero habrá más. Este cuaderno nació de tener carretes y notas acumulándose sin ningún sitio donde ponerlos. Se llama Hikario porque “hikari” es luz en japonés, y porque me hacía gracia que sonara casi a “diario” sin serlo del todo.
No es una guía de viaje ni un bucket list. No voy a decirte que Japón te va a cambiar la vida, ni voy a convertir cada templo en una revelación espiritual; a veces un templo es solo un templo, y el goshuin del día es simplemente un buen recuerdo de papel. Aquí hablo de lo que de verdad llena un viaje: caminar mucho, entender a medias un cartel y respetar lo que no me toca explicar.
Esto sigue en marcha: cada viaje suma material nuevo, así que esto no tiene fecha de cierre. Si te van los viajes lentos, el Japón sin postureo ni filtro turístico, quédate por aquí.
